¿Qué es la ducha bitérmica?

13 Dic 2019

¿Qué es la ducha bitérmica?

La ducha bitérmica se encuentra enmarcada dentro de las llamadas duchas sensoriales que se caracterizan por la combinación alternativa de agua fría y agua caliente. 

En su caso concreto, la ducha bitérmica también conocida como ducha escocesa, está integrada den

tro de los tratamientos de hidroterapia. La terapia consiste en una serie de orificios que proyectan aguas mineromedicinales en todo el cuerpo de forma combinada, pasando secuencialmente y alternativamente de temperatura fría a caliente. Una curiosidad a tener en cuenta es que el primer rociado de agua siempre será de agua caliente, sucediéndose el efecto de la termoterapia con el de la crioterapia que será el que se active a continuación con el agua fría. Este baile en la temperatura del agua produce la combinación de ambos desatando efectos de relajación, sedación y mejora de la circulación.

El momento ideal para tomar una ducha bitérmica es justo después de haber disfrutado de un baño o de un tratamiento específico donde el protagonista sea el calor.

Cuando tomamos una ducha bitérmica estimulamos constantemente de forma térmica y mecánica debido a que el agua está siendo reemplazada constantemente. Normalmente este tratamiento tiene lugar en una cabina con forma circular en la que podremos encontrar chorros tanto para la zona del tronco como para las extremidades superiores e inferiores.

¿Qué beneficios nos aporta la ducha bitérmica?

Las terapias que incluyen los beneficios asociados a la alternancia del frio y el calor, ayudan a que los vasos sanguíneos de quién recibe el tratamiento se contraigan lo que provoca a su vez un descenso en la frecuencia cardíaca y un aumento exponencial de la presión arterial. ¿A qué se debe este efecto tan característico? En la ducha bitérmica podemos experimentar dos efectos diferentes, la vasoconstricción que es producida por la hipertensión generada por el agua fría y la vasoconstricción, por la hipotensión ligada a los efectos del agua caliente.

- Estimulación del sistema circulatorio a través de la activación de la circulación sanguínea.

- Reducción del estrés debido al efecto sedante y relajante ejercido por el agua caliente, en contraste con la activación del sistema nervioso unido al agua fría. Asimismo, se experimenta una relajación muscular completa también conectada a los beneficios de las duchas sensoriales. 

- Efecto tonificante con un aumento del riego sanguíneo de la dermis que además abre los poros y expulsa las toxinas.

- Utilizado para la recuperación de lesiones deportivas por su aplicación como tratamiento anti-dolor.

- Reacción nerviosa o de sensibilidad que tendrá ciertos niveles dependiendo completamente de la temperatura del agua. Con el agua fría se estimula la sensibilidad periférica relacionada con los vasos superficiales y un aumento de tono del sistema nervioso. Mientras que con el agua caliente se obtiene el efecto contrario, que como ya hemos indicado es una sensación similar a la sedación, también en el sistema nervioso.

Hay que tener en cuenta que la ducha bitérmica es beneficiosa para casi todos los perfiles, sin embargo, deberían abstenerse aquellos con problemas cardiovasculares o alteraciones graves de la tensión arterial. 

 


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