Aprende a mantener un estilo de vida saludable en la tercera edad

Aprende a mantener un estilo de vida saludable en la tercera edad

Envejecer no tiene por qué implicar perder las habilidades individuales. ¡Al contrario! Envejecer con dignidad y tener una buena calidad de vida saludable en la tercera edad puede sentirse como un proceso realizado con satisfacción, durante el cual podemos conseguir diferentes aspiraciones personales.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), y citamos textualmente, “el envejecimiento saludable comienza con hábitos saludables en fases anteriores de la vida”. Un envejecimiento activo optimiza las oportunidades del bienestar físico, social y mental durante toda la vida, con el objetivo de ampliar la esperanza de vida saludable en la tercera edad, la productividad y la calidad de vida.

Cómo tener un estilo de vida saludable en la tercera edad

Conseguir un estilo de vida saludable en la tercera edad es posible y es más sencillo de lo que se puede creer. La clave del éxito está en incorporar pequeños cambios en nuestro día a día que nos ayudarán a mantenernos sanos y activos.

Los cinco factores determinantes para una vida saludable en la tercera edad son la cognición, el ejercicio físico, la alimentación saludable, socializar y el sueño y el descanso. Todos ellos son tan necesarios como codependientes entre sí para garantizar una sana y bonita etapa. ¡Profundicemos un poco más en ellos!

Alimentación 

Inddependientemente de la edad que tengamos, una dieta variada y equilibrada es fundamental para conseguir una vida saludable. Sin embargo, prestar atención a la alimentación en la tercera edad resulta indispensable para evitar determinadas enfermedades. Incluso, y además de evitar el desarrollo de enfermedades o lesiones, la alimentación influye en la piel.

Los expertos recomiendan seguir una dieta como la Dieta Mediterránea, sana y equilibrada y reconocida mundialmente por ser una de las más sanas que existen. Este tipo de dieta consiste en un consumo rico en frutas y verduras, tiene al aceite de oliva virgen extra como grasa principal y consume diariamente fuentes de proteínas para garantizar la renovación celular.

Ejercicio físico 

Ya lo sabemos todos: realizar ejercicio físico moderada y constantemente favorece a nuestra salud. ¡Y en la tercera edad también ocurre! Manteniéndonos activos físicamente, conseguimos mejorar nuestra movilidad, coordinación y equilibrio, sintiéndonos con mucha más energía. Así, mantenemos nuestra autonomía e independencia el máximo tiempo posible.

El ejercicio físico puede incluir un paseo, nadar en la piscina, una marcha en bici o una marcha nórdica, gimnasia suave para fortalecer nuestros músculos, asistir a clases de yoga o pilates, aquagym… La natación es especialmente recomendada para la tercera edad por tener un bajo impacto para las articulaciones. Echa un vistazo a estos ejercicios de fisioterapia acuática o descubre cuáles son los beneficios de la natación para la salud.

Siempre hay que respetar la capacidad de cada persona, pero algunos de estos ejemplos mezclan estimulación cognitiva y física.

Ejercicio mental 

Al igual que entrenamos nuestro cuerpo, ¡cómo no vamos a entrenar nuestra mente! Tener una mente sana implica agilidad a la hora de hablar y leer, conectar con el medio ambiente, facilidad para aprender cosas nuevas, mejora de la memoria, menor probabilidad de sufrir depresión y ansiedad, tener una capacidad mejorada para conocer gente, etc. Pero los beneficios de tener una mente sana van mucho más allá: mejora el estado de ánimo, mejora la autoestima, nos hace independientes, nos ayuda a socializar…

Algunas actividades que se pueden hacer para tener una mente activa es leer, escribir, dibujar, pintar, sudokus… Al fin y al cabo, cualquier actividad que implique concentración en lo que estamos haciendo ayudará a nuestras capacidades cognitivas.

Relaciónate 

La socialización en las personas mayores es necesaria para la integración social, para aumentar la sensación de utilidad y pertenencia al contexto social en el que se mueven.

Mantenernos activos socialmente nos asocia directamente a un sentido de propósito y sentimientos de pertenencia, aumento de la autoestima y la confianza y, por supuesto, a una mejora de la salud física y mental.

Sal de casa, relaciónate, conoce cosas y personas nuevas, amplía el círculo social, visita museos, sal al teatro… Estas son algunas de las actividades que te ayudarán a mantener una vida saludable en la tercera edad. Una muy buena opción es apuntarse al IMSERSO: viajas acompañado, haces amigos nuevos y disfrutas de tu jubilación.

Descanso 

En muchas ocasiones, los adultos mayores encuentran varias complicaciones a la hora de conciliar el sueño. Por eso, y para prevenir los trastornos del sueño, es esencial establecer una rutina y adoptar buenos hábitos de sueño, como crear un ambiente relajante, desconectar el televisor, evitar el consumo de bebidas que aporten energía o tener una cena ligera, entre otros.

Dormir entre 6 y 8 horas para mantener un estado de salud favorable tendría que ser un mandamiento. El organismo necesita descansar para recuperar energía y ayudarnos a hacer frente a las actividades de un nuevo día. Cuando descansamos, nos sentimos mucho más positivos y enérgicos.

¡Pero esto no es todo! Existen muchos más factores que te ayudarán a tener una vida saludable en la tercera edad. Acudir a todas las revisiones médicas, evitar el consumo de tabaco o alcohol o el contacto con la naturaleza, por ejemplo, siempre son puntos a tener en cuenta.

Además, puedes realizar pequeños cambios en la casa para evitar caídas, como cambiar la bañera por un plato de ducha, y aprovechar de tu tiempo libre para seguir aprendiendo. Aprovecha para aprender eso que siempre has querido y para lo que nunca has tenido tiempo.  

El termalismo social

El termalismo social es un servicio complementario a las prestaciones de la Seguridad Social que facilita la asistencia en determinados balnearios a las personas mayores. El descanso y la socialización son dos aspectos fundamentales para tener una vida saludable en la tercera edad y el termalismo social los aúna para conseguir una bonita experiencia.

El objetivo es ofrecer a las personas mayores la posibilidad de acceder a establecimientos termales a precios asequibles, proporcionando terapias termales específicas para algunas patologías asociadas a la edad. El Balneario San Andrés participamos en el termalismo social y ofrecemos diferentes terapias para nuestros visitantes.

Otro punto importante para disfrutar del termalismo social es su ubicación, ya que suelen encontrarse en entornos naturales; además de promover la participación activa en la sociedad de las personas mayores, mantenerlos activos y estimular su mente.

Si aún te lo estás pensando, tienes que conocer las ventajas de apuntarse al IMSERSO o cuáles son los beneficios de ir a un balneario. ¡No te arrepentirás!

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