¿Qué son las aguas termales y para qué sirven?

¿Qué son las aguas termales y para qué sirven?

En la actualidad, existen miles de aguas termales alrededor del mundo. 

En Jaén, encontramos las aguas termales que emanan del manantial San Andrés, el cual le da el nombre a nuestro balneario. ¡Conoce qué son las aguas termales y por qué debes comenzar a utilizarlas ya! 

Qué es el agua termal

Las aguas termales son aquellas que se encuentran en la superficie terrestre con una temperatura superior (mínimo 4ºC) a la que hay de media anualmente en la localización donde se encuentran. Determinadas formaciones geológicas subterráneas son las responsables de calentar estas aguas. 

Las aguas termales son, a su vez, aguas mineromedicinales: poseen minerales en su disolución, lo que les confiere determinadas características terapéuticas. La temperatura y los minerales de las aguas termales presentan múltiples ventajas para nuestro organismo, resultando ser beneficiosas frente a determinadas patologías. 

Tipos de aguas termales

Las aguas termales se pueden clasificar según su temperatura, composición y origen. 

Según su temperatura, las aguas termales pueden ser: 

  1. Frías, menos de 20ºC. 
  2. Hipotermales, entre 21 y 35ºC. Las aguas del balneario San Andrés se encuentran dentro de esta clasificación, ya que tienen una temperatura media de emergencia de 20,7ºC. Además, están autorizadas por R.O. desde 1853 y declaradas de utilidad pública en 1948. 
  3. Mesotermales, entre 35 y 45ºC. 
  4. Hipertermales, más de 45ºC. 

Según su origen, las aguas termales pueden ser: 

  1. Telúricas, tienen menor cantidad de mineralización y el caudal varía según la época del año, ya que depende de la infiltración. Este tipo de aguas termales se infiltran en el subsuelo, a pesar de que ya estaban en la superficie de la Tierra. Por acción de la gravedad, descienden hacia capas más profundas, elevando así su temperatura durante su circulación subterránea e incorporando minerales a su composición. Cuando emergen, estas aguas termales lo hacen a través de fisuras y fracturas en las rocas. Las aguas termales telúricas suelen ser mesotermales, entre 35 y 40ºC. Sin embargo, esto varía dependiendo de la profundidad de infiltración y la velocidad con la que sale al exterior. 
  2. Magmáticas, su caudal es constante tanto en composición como en temperatura, la cual puede llegar a superar los 50ºC. Este tipo de aguas termales se producen como consecuencia de la cristalización de los magmas, los cuales liberan constituyentes volátiles que se pueden escapar en forma de gases o vapores a altas temperaturas y que se condensan al llegar a la superficie.  Suelen estar compuestas, esencialmente, de hidrógeno y vapor de agua junto con minerales. Los minerales que más se encuentran en este tipo de aguas termales son el flúor, el azufre, el cloro, el boro, el fósforo y el carbono. Las aguas termales magmáticas suelen ser hipertermales, rondando los 50ºC.

Según su composición, las aguas termales se clasifican como: 

  1. Aguas ferruginosas, en las cuales encontramos principalmente hierro. 
  2. Aguas cloruradas, las cuales presentan cloro. 
  3. Aguas sulfuradas y sulfurosas, con azufre como principal componente. 
  4. Aguas bicarbonatadas, con bicarbonato. 

Beneficios para la salud de realizar tratamientos con aguas termales

Las aguas termales permiten su utilización terapéutica como hidroterapia a través de baños, inhalaciones, irrigaciones y calefacción. 

Siguiendo la clasificación según la composición de las aguas termales, están recomendadas para unas u otras patologías. Las aguas ferruginosas son eficaces para paliar estados carenciales y dolencias hepáticas; las aguas cloruradas estimulan las secreciones digestivas; las aguas sulfuradas se utilizan en la hidrología médica; y, por último, las aguas bicarbonatadas se utilizan en estados de acidez gástrica. 

Gracias a las altas temperaturas de las aguas termales, se aumenta la oxigenación del cuerpo, con todos los beneficios que ello conllevo: los tejidos mejoran su nutrición, se aumenta el metabolismo del cuerpo y se estimulan determinadas secciones del sistema digestivo. La repetición en su uso ayuda al control de las hormonas y del sistema nervioso, el cual normaliza sus funciones. 

La piel también es una gran beneficiada de las aguas termales. Estas se utilizan, especialmente las sulfuradas y sulfurosas, en enfermedades como la psoriasis, dermatitis y dermatofitos. 

Podemos resumir los beneficios de las aguas termales en: 

  • - Relajación, ya que permiten reducir el estrés, la ansiedad y los nervios. 
  • - Eliminación de toxinas. El sudor que ocasiona el calor de las aguas termales permite eliminar toxinas del cuerpo y, de esta forma, depurar la sangre. 
  • - Activación de la circulación sanguínea. Los cambios de temperatura pueden mejorar la circulación de la sangre, mejorando, por ejemplo, las piernas cansadas o la insuficiencia venosa. 
  • - Acción miorrelajante. Las aguas termales calman dolores relacionados con contracturas musculares o problemas determinados como lumbalgias o tendinitis. 
  • - Acción calmante. Las aguas termales son un calmante para determinadas afecciones de la piel, como la psoriasis y la dermatitis. 

Las aguas termales del Balneario San Andrés pueden aplicarse en cura de baño (inmersión en el agua), por inhalación e hidropínica (ingesta). Estas aguas se aplican en enfermedades reumáticas, aparato locomotor, patologías articulares, afecciones de vías respiratorias y determinadas patologías renoureterales, biliares y gastrointestinales. 

 

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